Cómo atender a los clientes del pequeño comercio en sus casas

Cómo atender a los clientes del pequeño comercio en sus casas 1707 2560 Bea Vizcaíno

Que el coronavirus lo ha cambiado todo en el entorno empresarial es una obviedad. Que muchos de esos cambios han venido para quedarse, innegable.

No hay duda de que las empresas que ya tenían presencia online tendrán mucho que adaptar, pero el salto es aún más vertiginoso para esos comercios que hasta ahora vivían bien anclados en sus tiendas físicas.

Para muchos, su supervivencia dependerá de que consigan subirse al tren de las entregas a domicilio. Y prestar un buen servicio de atención al cliente no es un plus, sino una premisa esencial para lograrlo.

¿Pero cómo hacerlo ahora que los clientes apenas salen de casa? Nos atrevemos a dar las cuatro claves innegociables.

Accesibilidad

Aunque el comercio esté abierto, conseguir una buena afluencia de clientes en tiempos del COVID-19 es difícil y tiene además un coste en cuanto a medidas de higiene y seguridad en la tienda. Por eso es más importante que nunca poner a disposición de los clientes todos los canales posibles para que puedan acceder, comprar y contactar con la tienda sin salir de casa.

Quien tenga página web y perfiles activos en las redes sociales tendrá ya mucho camino andado, pero no hay que menoscabar la importancia de canales como el teléfono, el whatsapp y el e-mail, que pueden ser clave para que un público mucho más amplio acceda a los productos y servicios.

Disponibilidad

No está de más remarcar lo evidente: no es suficiente disponer de los canales de contacto, sino que además hay que atenderlos. Y atenderlos significa estar disponibles en un horario lo más amplio posible y responder con rapidez a todas las consultas.

Sencillez

En momentos complicados, las soluciones simples suelen ser las ganadoras. Está bien desarrollar una página web, lanzar una app o darse de alta en algún marketplace, pero no siempre disponemos de los recursos necesarios para implantar estas soluciones de forma rápida.

¿Por qué no atender al público a través de los canales que ya conocen, que usan habitualmente y que les dan confianza?

Eficacia

Suele ir de la mano de lo anterior, porque cuando lo hacemos fácil, somos más eficaces.

Si resolvemos por teléfono con rapidez y claridad cualquier duda sobre el funcionamiento de las entregas, nos ganaremos la confianza de los clientes.

Si tomamos pedidos por whatsapp y permitimos el pago en el momento de la entrega en el domicilio o de la recogida en la tienda, tendremos más ventas que si solo lo hacemos en la tienda física.

 

En definitiva, son tiempos de buscar soluciones rápidas y sencillas. Y para el pequeño comercio, estas pasan por encontrar el modo de mantener un público que hasta ahora, por edad, por costumbre o por convicción, era fiel a la cercanía, la familiaridad y la sencillez de la tienda física.

¿Por qué no llevar esos valores hasta sus casas a través de los canales de comunicación que ya usan a diario?

dieciseis − dieciseis =