Ay, branding, ¡de lo que me he enterado!

4096 2730 Tais Álvarez

¡Juguemos!* Piensa en productos o empresas de Galicia, y responde lo primero que se te ocurra. ¿Vamos allá?:

Supermercados …

Galletas …

Cerveza …

Atún …

Café …

*encontrarás las respuestas en la página 45 de la próxima edición del Diccionario Panhispánico de Dudas.

No puedo garantizar que en los cinco casos hayas pensado en las mismas marcas que yo, pero tú y yo sabemos que sí.

Y este es el sueño de todas las marcas: aparecer de primeras en el pensamiento de los consumidores, ser los magos del SEO de la psique, conseguir la primera posición en el buscador mental.

Hace tiempo que las personas encargadas de esta ardua tarea saben que una de las claves está en diseñar y desarrollar un branding corporativo con personalidad, diferenciado y con la fuerza suficiente como para destacar entre sus competidores.

Pero… ¿Sabemos qué es el branding corporativo? ¿Seguro?

Pues, según AEBRAND, sería:

“la gestión inteligible, estratégica y creativa de todos los elementos diferenciadores de la identidad de una marca y que contribuyen a la construcción de una promesa y de una experiencia  de marca distintiva, relevante, completa y sostenible en el tiempo”

Por su parte, los responsables de las empresas más importantes de branding de este país dicen que es:

“el proceso de construcción de una marca reconocible, con personalidad y que se recuerda por unos conceptos o ideas muy claras”

Parece que ambas definiciones se acercan, y que comparten conceptos tan amplios como experiencia, personalidad, imagen, percepción, ideas, promesa… El objetivo parece simple: tenemos que crear una marca que todos reconozcan y asocien con algo.

Enumeremos, de entrada, aquellos aspectos que toda marca debería pensar y repensar antes de abrir la persiana (a aquellas que ya estén funcionando y nunca hayan hecho este ejercicio, también les recomendamos que sigan leyendo):

  1. Nombre. Parece obvio, pero no lo es tanto. Si siempre ha tenido importancia, imagínense ahora, en el mundo de los algoritmos, las palabras clave, los hashtags y demás mandanga.
  2. Identidad corporativa visual. Sí, nos referimos a todo el conjunto de elementos gráficos o, dicho de otra manera, de cosas que se ven: tarjetas, folletos publicitarios, carteles, diseño web, fotos, escaparates, uniformes, etc.
  3. Identidad sonora. Hay sonidos que nos rondan la cabeza, aunque hayan pasado décadas seguimos asociándolos con una imagen. Las marcas que están asociadas con esa imagen que te viene a la cabeza todavía hoy son las que han conseguido una identidad sonora de la buena.
  4. Marketing de contenidos. Content marketing. O cómo crear, publicar y compartir contenidos de calidad y con personalidad que interesen a tus potenciales clientes.
  5. Estrategia de comunicación: la manera en la que tu empresa se comunica con el mundo. Y aquí está el quid porque, antes de empezar a pensar en la estrategia, tenemos que desentrañar qué se comunica desde la empresa, cuándo una empresa está comunicando, en qué formatos, plataformas y canales. Desarrollemos, que de esto se habla poco.

Decíamos:

Que absolutamente todo lo que rodea a tu empresa comunica.

Y cuando decimos todo, es TODO.

De la lista de cinco, las cuatro primeras están, en mayor o menor medido, presentes en las cabezas de todos aquellos que quieren alcanzar esos primeros puestos en el SEO mental. La última, sin embargo, parece que no atañe tanto, que es cosa menor, que no forma parte de ese imaginario que conforma el branding de la marca.

Quizá sí sepamos que es importante tener un tono unificado en las web y las newsletters, en los anuncios de Google, en los posts que lanzamos en nuestros perfiles de redes sociales, pero ¿dónde más?

Recordemos: todo lo que rodea a tu empresa comunica (no nos vamos a cansar de repetirlo).

Todos y cada uno de los mensajes publicados o enviados por la marca computan como comunicación de la marca y, por tanto, como parte de su identidad.

Hablamos, por ejemplo, de esto:

  • Página web. El escaparate, la carta de presentación de una marca con presencia online no son solo las fotos de su página, sino los textos que las acompañan.
  • Define la periodicidad, el tipo de contenido, infórmate, ofrece algo nuevo… Y usa el mismo tono que en el resto de espacios de tu marca, porque si no lo haces, acabarás en la papelera de reciclaje.
  • Campañas publicitarias. Si te vas a presentar a quien no te conoce, ponte guapo. Pero no enseñes lo que no eres: es importante que es causar una buena primera impresión, pero es más importante ser fiel y coherente con lo que después se van a encontrar si deciden acercarse a tu marca.
  • Redes sociales. ¿Qué decir ya que no se haya dicho? Ah, sí, que aquí también necesitas una estrategia. ¡Sorpresa!

Pero también hablamos de esto:

  • Teléfono, email, chat, redes sociales o demás canales de atención al público. Lo que respondes a un cliente o pretendiente a través de cualquiera de los canales que has habilitado para ello (o que ellos solitos se han tomado la libertad de usar para tal fin) forma parte de tu imagen, de la percepción que otros tienen de tu marca, de la experiencia de usuario, de las promesas cumplidas (o frustradas).

¿Te suenan estos conceptos? Así es, estos mensajes también son el branding de tu marca.

Que después no digan que no aviso.

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